Como ir vestida a una cena de gala

¿Cómo ir vestida a una cena de gala?: reglas para acertar e incluso marcar tendencia

Vestirse para una cena de gala, especialmente si no tenemos costumbre o queremos salir de lo clásico. Nuestra apariencia dice mucho de quienes somos, y elegir un look que sea apropiado para este tipo de evento puede no ser tarea fácil. El principal factor que influye en la decisión de cómo ir vestida a una cena de gala es atender a si se impone algún tipo de vestimenta concreta (en cuanto al color de la ropa, los zapatos, etc.), y al objeto de esa cena (entrega de premios, aniversario de empresa, acto benéfico, etc.)

Una cena de gala suele corresponder al dress code llamado black-tie, que es el segundo más formal que existe (después del white-tie o etiqueta, que requiere vestidos oscuros, largos y vaporosos, sandalias de tacón y pelo recogido en mujeres y frac con camisa y corbata blanca y zapatos de piel en hombres). El dress code black-tie o gala estipula que las mujeres vayan vestidas con vestido largo o dos piezas, zapatos o sandalias de tacón y preferentemente con el pelo recogido o semirecogido y los hombres vistan smoking, camisa con corbata o pajarita negra y zapatos negros.

Una cena de gala, por lo tanto, requiere que vayamos vestidas de forma apropiada, luciendo glamurosas y elegantes, a ser posible sin gastar un sueldo en ello. Por suerte, hay opciones de conseguir un look adecuado para este tipo de eventos por menos de 100€. A continuación encontrarás una pequeña guía para saber cómo ir vestida a una cena de gala sin estresarte.

Regla 1. Vestido largo

Como hemos visto, generalmente las cenas de gala requieren que vayamos vestidas con vestido largo. Aunque la idea es lucir elegante y sofisticada porque la ocasión es algo más seria que otro tipo de eventos, eso no quiere decir que nuestro vestido deba ser soso o aburrido: podemos ceñirnos al dress code y a la vez marcar tendencia. Los vestidos asimétricos con tan solo una parte del cuerpo a la vista pueden ser tan impactantes como un vestido largo y brillante.

Para elegir nuestro vestido según la forma de nuestro cuerpo, podemos repasar nuestro post sobre cómo elegir un vestido de fiesta.

Regla 2. Colores adecuados

La elección del color del vestido es tan o más importante que el estilo o forma de vestido que llevaremos, ya que es fundamental para sentirnos a gusto con nosotras mismas: no todos los colores nos favorecerán igual según nuestro color de piel, pelo u ojos, nuestras formas corporales, etc. Sin embargo, hay algunos aciertos seguros que suelen favorecer a todo tipo de mujeres, y que destacamos a continuación:

Decantarse por un color o por otro es una decisión difícil ya que hay muchos factores a tener en cuenta como por ejemplo nuestra forma de cuerpo, nuestro color de piel, pelo y ojos.

  • Los clásicos. Les vestidos de color negros, blancos, rojos y rosa claro suelen ser un acierto asegurado, ya que combinan con prácticamente todos los tonos de piel, sean cálidos, fríos o neutros. Ojo, algunos vestidos blancos pueden hacernos parecer una novia.
  • Los atrevidos. Si queremos destacar, podemos apostar por colores atrevidos como los verdes azulados y berenjenas. Los dorados y plateados, según nuestro tono de piel (dorados para pieles con matices fríos y plateados para pieles con matices cálidos), también pueden hacernos triunfar en la cena.
  • Regla 3. Evitar los errores más comunes

    A la hora de decidir cómo ir vestidas a una boda debemos intentar no caer en algunos errores que por las prisas y la falta de planificación solemos cometer. Algunos ejemplos son:

  • Vestidos cortos. A no ser que en la invitación se especifique claramente que el evento es semi formal, no hay nada más desentonado que presentarse a cena de gala con un vestido corto. En caso de duda, el largo siempre será un acierto.
  • Bolsos grandes. Un bolso grande nunca quedará bien con un vestido de gala largo, y estropeará el look por completo, por bonito que sea el vestido. La opción más acertada es un bolso de mano tipo “clutch” o “bolso tipo cartera” ideales para llevar las cosas más importantes: el móvil, algo de maquillaje para aquellos pequeños retoques durante la cena y poco más.
  • Maquillaje por exceso o por defecto. Con un vestido de gala un maquillaje demasiado suave puede dar la sensación de que vamos con la cara lavada, por eso lo ideal es optar por ojos ahumados y tonos de labios naturales o un eyeliner negro y sombras suaves y labios de color más intenso, todo ello con colorete que resalte nuestra expresión facial. Ojo, un maquillaje más intenso no significa demasiado recargado, que puede resultar incluso vulgar en una ocasión como esta.

Regla 4. No olvidar los indispensables

Muchas veces dedicamos demasiado mucho en buscar la prenda perfecta para la ocasión y olvidamos algunos elementos fundamentales para que el look quede completamente perfecto. Algunos de ellos los explicamos a continuación:

  • Joyas. Una cena de gala es el evento perfecto para desempolvar las joyas que tenemos olvidadas en el joyero porque nos parece que visten demasiado. Es importante tener en cuenta que muchas veces la belleza se encuentra en la sencillez y que la mayoría de veces menos es más: una pulsera llamativa o unos pendientes o un collar dorado o plateado que combinen con nuestro tono de piel son una opción segura que coronará nuestro look.
  • Zapatos. No hay nada más elegante que lucir un vestido largo con unos zapatos de tacón alto. Pero no todos los tacones son válidos: decantarse por un tacón grueso puede quitar elegancia a nuestro conjunto, y por regla general debemos evitar las plataformas o cuñas. A la hora de elegir entre sandalia o zapato cerrado tenemos múltiples opciones. En ocasiones muy concretas podemos optar por sandalia plana de tipo griego, por ejemplo, siempre que sea lo suficientemente elegante. En nuestro post sobre cómo combinar vestidos con zapatos explicamos qué tener en cuenta para elegirlos.
    Una opción muy recomendada para vestido de corte largo son los zapatos peep toes que tienen parte delantera del zapato abierta, dejando ver un par de dedos. Y es muy recomendable comprobar que efectivamente podemos aguantar una cena de gala con los zapatos puestos: probarlos por casa unos días antes para que se adapten a nuestro pie después de comprarlos o de tenerlos guardados por mucho tiempo es casi obligatorio.
    • Ropa interior. Un error muy común es no escoger la ropa interior adecuada para nuestro vestido y entonces es cuando surgen problemas: el tirante del sujetador se ve, el sujetador transparenta o no nos favorece, las bragas se nos marcan… Estos detalles que a priori pueden parecer secundarios pueden llegar a estropear nuestro look por completo y hay que prepararlos con antelación y en conjunto con todo el atuendo.
    • ¿Medias sí o no?. Es una duda clásica. Aunque la prenda de vestir sea larga el protocolo suele indicar que deben llevarse medias, y en realidad son un gran aliado, ya que no sólo favorecen el look y estilizan nuestras piernas sino que también aportan comodidad y confort. No hay que olvidar que al sentarnos podemos mostrar parte de nuestras piernas, así como al andar si el vestido lleva alguna apertura en la parte inferior, por lo que el aspecto de nuestras piernas será protagonista. Es imperativo recordar que el color de la media debe coordinar con el color del zapato y el vestido.
    • Manicura. Puede parecer una tontería pero una manicura recién hecha puede marcar un antes y un después en nuestro look. Especialmente si lucimos joyas como pulseras o anillos, atraeremos miradas hacia nuestras manos, por lo que unas uñas imperfectas destacarán aunque no queramos. Una cena de gala permite combinar formas y colores de uñas con el resto del atuendo y el maquillaje, incluso decorarlas con alguna filigrana o brillante. Ahora bien, como en el caso del maquillaje, recargarlas no suele ser una buena opción.

    Deja huella en la memoria de los asistentes

    Una evento de alto standing como una cena de gala puede ser una gran oportunidad para lucir aquella pieza que lleva tanto tiempo guardada en el armario con la etiqueta puesta o que siempre hemos querido ponernos y no hemos encontrado la ocasión. Sin embargo, lo que suele pasar habitualmente es que no acabemos de sentirnos cómodos con algo que no sabemos si sigue siendo adecuado tras un tiempo de haberlo comprado.

    Sin embargo, no tener nada que ponerse y tener que recurrir a comprar un vestido para la ocasión no tiene por qué ser sinónimo de tirar la casa por la ventana. En Madame Butterfly puede encontrarse un selecto catálogo de modelos de vestidos económicos para cualquier tipo de cena de gala que se adaptan a la forma de cuerpo, gustos y presupuesto de la mayor parte de mujeres, con un toque diferencial que las hará dejar huella en el evento.

    Ideas para ir vestida a una cena de gala, by Madame Butterfly

    Te dejamos algunas sugerencias de vestidos concretos para diferentes tipos de cenas de gala

    Vestido estilo romano largo

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